ACTIVOZONE

Contribuye a la activación de las células inmunológicas

30 ampollas

EAN13: 560 04932 2001

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– La unión de tres átomos con un increíble poder –

¿QUÉ ES EL OZONO?

El ozono es un gas cuya molécula está formada por tres átomos de oxigeno, una forma altamente energética de oxígeno. Surge cuando una descarga eléctrica rompe una molécula de oxígeno (O2) en átomos libres de oxígeno (O-), los cuales, a su vez, se combinan con otras moléculas de oxígeno (O2) y forman moléculas de ozono (O3).

El nombre ‘ozono’ deriva de la palabra griega ‘ozein’, que significa ‘olor’ o ‘mal olor’, en alusión a su olor intenso, el cual se puede apreciar después de una tormenta con rayos o por descargas eléctricas procedentes de transformadores.

En la naturaleza, este gas se encuentra principalmente en la estratosfera (la capa superior de la atmósfera) y desempeña un papel muy importante para nuestro planeta, ya que bloquea la radiación ultravioleta que procede del sol. Asimismo, se encuentra en menor proporción en la troposfera, la capa de la atmósfera que se encuentra más próxima a la Tierra.

En el ámbito de la salud, el ozono se produce mediante el uso de generadores y su utilización como método terapéutico se denomina ozonoterapia. La ozonoterapia consiste en la introducción de ozono en el organismo y se puede realizar utilizando diferentes técnicas en función de las patologías que se vayan a tratar.

HISTORIA DEL OZONO EN EL ÁMBITO DE LA MEDICINA

El ozono fue identificado por primera vez en 1840 por el químico alemán Christian Friedrich Schönbein. En 1857, el alemán Werner Von Siemens desarrolló el primer generador de ozono. Sin embargo, la primera información sobre el ozono como purificador de la sangre no surgió hasta 1870.

Los diferentes descubrimientos sobre el ozono cruzaron el océano hasta Estados Unidos y en 1885 se escribió el primer libro sobre el ozono como terapia médica, cuyo autor fue el Dr. Charles J. Kenworth y fue patrocinado por la Asociación Médica de Florida.

En 1902, J. H. Clarke publicó en Londres El manual práctico del médico, que describe la utilidad del agua ozonizada para el tratamiento de anemias, diabetes, gripe, envenenamientos y dolores provocados por el cáncer.

Desde entonces, la utilización del ozono para diversos fines terapéuticos no ha dejado de evolucionar. Se emplea frecuentemente en países como Alemania, Austria, China, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, La India, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia y Turquía, entre otros.

Actualmente, miles de médicos y profesionales de todo el mundo recomiendan y practican la ozonoterapia.

PROPIEDADES Y EFECTOS DEL OZONO

El ozono tiene diversas propiedades bactericidas y fungicidas, y es un poderoso agente virostático (aniquilador de virus). Por ello, se utiliza habitualmente para desinfectar heridas, así como en bacterias y enfermedades producidas por virus.

Su capacidad para estimular la circulación se utiliza en el tratamiento de trastornos circulatorios y también se emplea en la rehabilitación de las funciones orgánicas.

Cuando se administra en concentraciones bajas, se moviliza la resistencia del propio organismo, es decir, el ozono reactiva el sistema inmunitario.

Como respuesta a esta activación a través del ozono, las células inmunológicas del cuerpo humano producen unos “mensajeros especiales” llamados citocinas (incluyendo mediadores importantes, como los interferones o las interleucinas). Estas informan a otras células del sistema inmunológico, desencadenando una serie de cambios positivos en todo el sistema Inmune, el cual es estimulado para resistir, por ejemplo, enfermedades.

Esto significa que la utilización de ozono es extremadamente útil para la activación inmunitaria en pacientes con un estado inmunológico bajo y/o con déficit inmunitario. Consecuentemente, las pequeñas cantidades de ozono activan los antioxidantes y los radicales del propio organismo.

PRINCIPALES BENEFICIOS DE LA OZONOTERAPIA

Elimina virus, bacterias, levaduras, hongos y protozoos Estimula el sistema inmunológico Mejora la circulación sanguínea Purifica la sangre y la linfa Normaliza la producción hormonal y enzimática Reduce las inflamaciones Reduce el dolor Normaliza el sistema nervioso Mejora la función cerebral y la memoria Oxida las toxinas, permitiendo la excreción de metales pesados Evita y combate enfermedades degenerativas Evita y combate enfermedades autoinmunes

Las propiedades del ozono determinan sus aplicaciones. Esto determina un gran número de enfermedades en las que la ozonoterapia es útil por sí sola o como adyuvante. La terapia con ozono es otra herramienta importante para mejorar la salud.

APLICACIONES TERAPÉUTICAS DEL OZONO

Artrosis, artritis, tendinitis, fibromialgia, hernias, dorsalgias, lumbalgias, bursitis.

Varices, úlceras varicosas, pie diabético, tromboflebitis, insuficiencia venosa y linfática, rotura de capilares.

Hepatitis víricas (B y C), colitis ulcerativa, enfermedad de Crohn, fístulas perianales, hemorroides, úlcera gástrica.

Cefaleas, depresión, enfermedad de Pakinson, demencia senil, Alzheimer, arterioesclerosis, fatiga crónica y pérdida de memoria.

Vulvovaginitis, infecciones ginecológicas y urinarias (causadas por virus, hongos, bacterias).

Celulitis, acné, eccemas, herpes, heridas, úlceras, quemaduras, abcesos, psoriasis, micosis.

Posee un efecto inhibidor sobre el crecimiento de tumores, ya que incrementa la producción de interferón y el factor de necrosis tumoral, los cuales son utilizados por el organismo para combatir las infecciones y el cáncer. El ozono funciona como modulador del sistema inmunológico.

Nota: Cabe destacar que, al igual que otras prácticas farmacéuticas, la ozonoterapia la tienen que llevar a cabo profesionales especialistas. No obstante, los efectos secundarios son prácticamente inexistentes.