El clorhidrato de Betaína es lipotrópico y hepatoprotector, dificultando los depósitos lipídicos. Reduce la tasa de homocisteína en sangre, que es un residuo del metabolismo de los aminoácidos que está directamente implicada en la arteriosclerosis y en la osteoporosis.
Los flavonoides del Crisantemo americano (Crysantellum americanum) mejoran la circulación venosa periférica e intervienen en el equilibrio del metabolismo lipídico. Aumentan la resistencia de los vasos capilares. Estimulan la secreción biliar y digestiva. Facilitan la eliminación de cálculos biliares de cualquier origen. Dinamizan la emulsión de grasas, como los triglicéridos y el colesterol, eliminando el colesterol malo (LDL e vLDL). Actúan como depurativo y hepatoprotector.
Los Heterósidos da Espino Negro (Cimicifuga racemosa) provenientes del rizoma – raíz de cimicífuga (Actaea racemosa = Cimicífuga racemosa). La materia prima natural debe tener un mínino del 1% de glicósidos triterpenicos, expresado en glicirrizato monoamónico en relación con la masa del rizoma – raíz seca. Estos heterósidos triterpenicos derivan del cicloartano (saponósidos). De los efectos de estos heterósidos merecen ser destacados los beneficios sobre sintomatología menopaúsica o del climaterio: sofocos, sudoración profusa, trastornos del sueño e irritabilidad nerviosa. Además de su efecto beneficioso sobre el drenaje renal e intestinal, es un complemento indispensable en todos los procesos de desintoxicación.
Las silimarinas compuestas principalmente por silibina, silicristina y silidianina procedente del Cardo Mariano (Silybum marianum), son muy eficaces en el tratamiento de la inflamación de las vías biliares (activando el flujo de bilis sintetizada en el hígado hasta su entrada en el duodeno). La silimarina participa en la desintoxicación y actúa contra los depósitos adiposos, debido a sus propiedades protectoras y cicatrizantes frente al daño hepático. Ayuda a estabilizar las membranas de las células hepáticas y estimula la síntesis de proteínas hepáticas que conducen a la producción de nuevos hepatocitos, regenerando el tejido hepático. Ejerce un efecto hepatoprotector frente a diversas sustancias tóxicas (alcohol, paracetamol, etc.), reduciendo la tasa de GOT y GPT y la bilirrubina.
Los flavonoides expresados en vitexina de Tilia (Tilia cordata) tienen notables propiedades de drenaje de toxinas. Es extremadamente útil para el tracto urinario. Actúan como un potente disolvente del ácido úrico, muy importante en casos de colecistitis por litiasis. Es un excelente drenador del tracto biliar y urinario. Actúa como antiespasmódico, especialmente en el espasmo del esfínter de Oddi.
El ácido alfa-lipoico actúa como analéptico participando en el proceso enzimático de conversión de azúcares y grasas en energía (producción de ATP). El ácido alfa-lipoico mejora la depuración del organismo.
Las saponinas inducidas por los alcaloides indólicos del Desmodium (Desmodium adscendens) favorecen los protectores del trabajo metabólico y limitan la toxicidad hepática inducida por el tetracloruro de carbono. Actúan positivamente sobre la evolución de la tasa de transaminasas.
El Selenio Orgánico (L-Selenometionina) es esencial para el buen funcionamiento del filtro hepático y protege las células del daño causado por la oxidación de los radicales libres.




