La curcumina del Azafran de la India (Curcuma longa) tiene acción antiséptica y antibacteriana, siendo eficaz en problemas gastrointestinales e infecciones intestinales. Es un potente antioxidante, más activo que la vitamina E. Inhibe la proteína quinasa C (PKC) y bloquea la señal del factor de crecimiento epidérmico (EGF). El trauma físico causa daño a las células epiteliales, la ciclooxigenasa, una enzima que forma prostaglandinas a partir del ácido araquidónico. Interviene en procesos inflamatorios y de crecimiento celular. Mal regulada por una supresión de la COX-2, esta enzima se convierte en la principal responsable de la actividad inflamatoria. La curcumina regula la agregación plaquetaria, la ciclooxigenasa, la lipoxigenasa, así como el factor de transcripción NFkB inducido por el aumento de citocinas, de acuerdo con las necesidades fisiológicas para una adecuada respuesta inflamatoria.
El Metilsulfonilmetano (MSM) obtenido por destilación es una fuente natural de azufre. El metilsulfonilmetano participa en el drenaje de los tejidos orgánicos de los efectos sintomáticos inflamatorios. Al formar o reemplazar puentes sulfúricos, el MSM restaura rápidamente la flexibilidad y permeabilidad de la membrana celular. Las presiones osmóticas celulares se reequilibran, lo que ayuda a suprimir la fuente del dolor. La reactividad del cuerpo se ve reforzada por el desarrollo de una barrera hermética a los ataques de alérgenos. Compite con agentes parasitarios y alérgenos a nivel de receptores en la pared gastrointestinal, previniendo el desarrollo de alergias. El metilsulfonilmetano es esencial para la constitución de ciertos aminoácidos, de las vitaminas B y es necesario para la formación de queratina y colágeno. Es esencial para mantener el pH del cuerpo. También es uno de los compuestos esenciales para la producción de insulina.
Los ácidos boswelicos de la Boswellia (Boswellia serrata) favorecen la microcirculación y refuerzan la síntesis metabólica de sustancias antiinflamatorias naturalmente presentes en el organismo. Reducen los procesos edematosos articulares y cutáneos, sin que aparezcan los efectos secundarios de los antiinflamatorios no esteroideos. Inhiben la enzima que sintetiza los leucotrienos, sustancias broncoconstrictoras que aumentan la respuesta inflamatoria. Mejoran la circulación sanguínea en articulaciones poco vascularizadas, permitiendo un mejor drenaje y una mejor nutrición.
La piperina de la Pimienta negra (Piper nigrum) amplifica la biodisponibilidad de la curcumina (hasta 20 veces). Facilita la asimilación del betacaroteno y la Coenzima Q10 y se opone al agotamiento del glutatión en su forma reducida (GSH). Estimula la secreción de enzimas pancreáticas (tripsina, quimotripsina, lipasa, amilasa) e inhibe las enzimas de fase I (citocromo P450).




